En primer lugar debo explicar que el principio de
la fermentación controlada esta basado en el ralentamiento
de la de la fermentación,
por acción del frío sobre la levadura.
El frío es un catalizador, que nos permite regular la velocidad
de las complejas reacciones químicas de la levadura en panificación.
Sin entrar a fondo en el fenómeno de la fermentación,
debemos retener que la producción de gas carbónico
(CO2) por la levadura, el
desarrollo de aromas, de azucares y de esteres son también
muy importantes.
También vale la pena recordar que la temperatura influye
notablemente en la fermentación.
Una temperatura excesiva deteriora la calidad del producto.
La fermentación controlada se divide en dos partes
La primera: el Bloqueo, en el cual se para o se disminuye a su mínima
expresión la fermentación.
La segunda: el calentamiento con la reanudación y el desarrollo
de la fermentación.
El bloqueo de la fermentación se logra bajando la temperatura
rápidamente en un lapso de tiempo lo más corto posible.
Para obtener + 2ºC de temperatura en el centro de la masa.
Esta es la temperatura ideal para conservar la masa sin actividad
fermentativa, preservando la levadura.
Proceso de Fermentación Controlada
Antes de cargar la cámara, se debe crear una reserva de frío
en la misma haciendo descender el conjunto en vacío entre
0ºC y 2ºC. Esto debemos hacerlo para minimizar las
perdidas de temperatura que se producen con la apertura de las puertas
de la cámara en el momento de la carga y con la introducción
de los carros llenos
de masa que están a una temperatura de 24ºC.
La temperatura llega a 6 a 8ºC al finalizar la carga de la
cámara. Este dato depende también de la posición
en que se encuentra
la zonda de temperatura para que refleje correctamente la temperatura
de la masa.
Este detalle no es claro en todas las cámaras. Haciendo necesario
bajar a temperaturas negativas que pueden ser perjudiciales.
La ventilación de la cámara también debe ser
correctamente estudiada para obtener igual temperatura en todos
los puntos de la cámara.
Es muy común encontrar en las cámaras de fermentación
hasta 10ºC de diferencia entre el piso y el techo de la cámara.
La humedad en la cámara es también muy importante
cuando uno trabaja con frío.
Hay que dimensionar correctamente los evaporadores.
La superficie de intercambio de los evaporadores y la velocidad
del aire dentro de la cámara debe ser perfecta.
Esto nos garantiza la calidad de la masa expuesta y el arranque
de la fermentación en forma regular.
Para los panes europeos, es decir aquellos con una hidratación
muy alta, no es necesario instalar sistemas de humidificación
complementarios.
El ideal sería un carro por cámara de fermentación
controlado. Este es imposible por una cuestión de costos.
Nosotros hemos adoptado soluciones de compromiso teniendo la siguiente
consigna:
- la dimensión de la cámara debe ser 3 veces la
capacidad de horneado que tiene la planta.
- para un horno rotativo debemos prever como máximo capacidad
para tres carros.
- lo ideal son las cámaras que pueden tener puerta de
entrada y de salida tipo túnel. De esta manera lo
primero que entra es lo primero que sale para hornear.
- en las cámaras de una sola puerta se debe tener en
cuenta este detalle. Lo primero que entra es lo primero
que debe salir.