El Rincón del Panadero
Pan con fibra

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El valor nutritivo de los panes con Fibra

Las tendencias de consumo se encaminan en dos sentidos que en apariencia son
contradictorios: por un lado aparecen alimentos muy sofisticados y de compleja
elaboración, y a su vez el consumidor está exigiendo cada vez más productos naturales.
La importancia de una alimentación rica en fibras se ha acentuado y esta tendencia
ha ampliando el consumo de panes integrales.
Aquí presentamos un estudio sobre las propiedades y el valor nutritivo de los
panes integrales.

Claude La Chapelle
Dietóloga















El pan contiene según el origen de las harinas:
  • Muchos hidratos de carbono
    complejos
  • Muchas proteinas
  • Muchas vitaminas y sustancias
    minerales
  • Pocas grasas
Valor Nutritivo del Pan Integral
cada 100 grs

Agua 37.1
Hidratos de carbono 44
Proteinas 12.5
Grasas 1.5
Fibras Alimentarias 6.2
Calorias 225
Sodio 625 mg
Potasio 240 mg
Fósforo 196 mg
Vitamina B1 0.23 mg
Niacina 1.97 mg
Valor Nutritivo del Pan Semi Integral
cada 100 grs

Agua 35
Hidratos de carbono 51
Proteina 12
Grasas 1,2
Fibras Alimentarias 2,7
Calorias 260
Sodio 710 mg
Potasio 175 mg
Fósforo 151 mg
Vitamina B1 0,21 mg
Niacina 1,35 mg
Valor Nutritivo del Pan Blanco
cada 100 grs

Agua 33
Hidratos de carbono 54.5
Proteina 8.7
Grasas 1
Fibras Alimentarias 1.3
Calorias 323
Sodio 125mg
Potasio 125 mg
Fósforo 108 mg
Vitamina B1 0.23 mg
Niacina 1.97 mg
La información nutricional que se adjunta marca a grandes rasgos las
diferencias entre los distintos panes según el tipo de harina con que fueron
elaborados. Estos datos son de creciente interés para el consumidor, por eso
recomendamos su reproducción en pequeñas hojas informativas para distribuir
entre los clientes de las panaderías.





Una vez más el trigo vuelve a ser protagonista decisivo en la alimentación sana.
En este caso, haremos referencia a las distintas harinas que podemos obtener variando la molienda y
las repercusiones que tiene en nuestro organismo la ingestión de fibras.
La semilla de trigo se caracteriza por la alta complejidad de su estructura.
Por un lado una serie de capas muy sutiles que contienen vitaminas, sales minerales y fibras;
y por otro lado el nucleo del grano que contiene fundamentalmente almidón y proteinas.
El valor nutritivo del pan que comemos diariamente está vinculado con el tipo de harinas que
utilizamos para su elaboración; depende de lo que los molineros denominan la tasa de extracción.
Las harinas integrales son el producto de la molienda completa de la semilla de trigo, es decir
que contienen todos los elementos del grano incluido el salvado y el preciado germen.
A las harinas 000 durante la molienda se les extrae una parte de las capas externas y por eso
son un poco menos ricas en fibras.
Mientras que las harinas 0000 contienen principalmente la parte central o interior del grano
ya que se le extraen las molturas o capas externas, y por ende tienen aún menos cantidad de fibras.
Pero más allá de las diferencias entre las distintas moliendas y la diversidad de harinas
utilizadas para la elaboración, no debemos olvidar que tanto los panes blancos como los
integrales constituyen uno de los alimentos más saludables para nuestro organismo.






















Hidratos de Carbono

Los Hidratos de Carbono constituyen la parte principal de la composición del grano y se dividen
en asimilables -almidones- y no asimilables -fibras-. Es decir que las fibras son hidratos de carbonos
no asimilables que se encuentran principalmente en las envueltas exteriores del trigo y que nosotros
conocemos con el nombre genérico de salvado.
Por su parte los almidones, es decir los hidratos de carbono que se encuentran en la parte interior del
grano de trigo, son azúcares complejos que nuestro organismo digiere en forma lenta y las paredes del
intestino no pueden absorver hasta que la degradación enzimática no finaliza -ver curva nº 2-.
Al ingerir alimentos constituidos por almidones nos produce la sensación de saciedad.
A diferencia del almidón -azúcares complejos-, los azúcares simples son reabsorbidos inmediatamente
por nuestro organismo aumentando rápidamente el nivel de azúcar en la sangre -ver curva No1-.
Poco tiempo después de haberlos consumido tenemos la sensación de hambre; y por otra parte este
azúcar residual se transforma en grasas que se depositan en los tejidos.



















Pocos recuerdan que un vegetariano llamado Sylvester Graham publicó en el año 1837 un libro resaltando las cualidades de los panes integrales. Sin embargo su influencia histórica ha sido tal, que aún hoy en nuestro código alimentario se califica a las harinas intergrales como harinas de graham.
Este texto tuvo cierta repercusión en su epoca y fue respaldado en Inglaterra por un joven médico que publicó otro libro en el que se mencionaba su experiencia con pacientes que habían consumido exclusivamente panes integrales.Su conclusión fue que el pan integral actua como corrector y regulador del aparato digestivo, evita el estreñimiento y aporta la energía necesaria para una alimentación rica y saludable.
Los panes con alto pocentaje de fibra son un complemento ideal para las comidas
actuales y si le agregamos la multiplicidad de posibilidades que nos dan los panes multicereales tomaremos conciencia de la cantidad de especialidades que se pueden agregar a la oferta diaria de panificados.
Para los que deseen leer sobre el tema recomendamos “Una Verdadera Revolución en Dietética. La Fibra alimentaria y la salud” del Dr. Andrew Stanway, Editorial CIM de Madrid, España.
Y a quienes quieran elaborar productos a base de fibra recomendamos “Pastelería Integral”, Editorial Integral Barcelona, España.

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