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COSECHA 2001-2002
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Subregión
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Muestras
Conjunto por Localidad |
Tonelaje
Muestreado (tn) |
Producción
(tn) |
% de la
Producción Representado |
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I |
16
65 26 17 84 17 109 2 2 |
64.016
109.650 101.950 68.588 336.087 63.285 429.381 30.000 8.000 |
891.600
2.372.400 1.291.600 525.400 4.515.000 1.225.700 3.480.300 398.200 460.000 |
7,18
4,62 7,89 13,05 7,44 5,16 12,34 7,53 1,74 |
| Totales |
338
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1.210.957
|
15.160.200
|
7,9
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Le queremos comentar que el sitio de TRIGO
ARGENTINO posee un Informe Institucional sobre calidad muy
interesante, a aquellos que quieran consultarlo: www.trigoargentino.com.ar
FUSARIO
El fusario
pasó a ser una preocupación en la cosecha que se viene desarrollando.
Adjuntamos algunas experiencias adquiridas en la desastrosa
cosecha 1993-1994:
![]() |
"La incidencia de la enfermedad en espiga (fusarium), y
las características de una campaña con índices de alta nubosidad
son los principales responsables de esta nueva crisis que se
suma a los resultados del cultivo." Así lo explicaron
técnicos del INTA Oliveros y la agencia INTA Casilda, durante
una visita a los ensayos comparativos de rendimientos de cultivares
de ciclo largo y corto, sobre las 27 variedades que dan marco
a las demostraciones a campo de la quinta edición de ExpoCasilda.
"Ha sido un año donde se han logrado espigas un poco más
chicas, con menor cantidad de espiguillas por espigas, que van
a expresar una merma en los rendimientos de la zona", explicó
Julio Castellarín, de la sección Manejo de Cultivos del Inta
Oliveros. Un panorama que se ve en los primeros lotes cosechados
donde los rindes no superan los 15, 20 y 22 quintales en departamentos
como Iriondo, Belgrano y Caseros, ubicados al sur de la provincia
de Santa Fe.
Sin estimaciones, pero con pocas esperanzas, los técnicos comentaron
que en la mayoría de lotes se dieron problemas de enfermedades
de hoja, y particularmente en la manifestación de hongos como
el fusarium todo depende del estado del cultivo en el momento
que se produjo el temporal de lluvias del mes de Octubre que
coincidió en gran manera con la espigazón.
"A simple vista la incidencia es muy alta", comentó un especialista
haciendo ver que muchos lotes tenían perspectivas de alcanzar
los 3.600 kilos por hectárea, y hoy están por los 10 ó 15 quintales
para abajo, con un panorama de mayores pérdidas. En términos
económicos lo más peligroso pasa porque el productor va a tener
menos cereal para entregar, sumado a una profundización de crisis
del sector, que en caso del trigo a parte de pasar por los rindes,
alcanza a la calidad del cereal que ya está requiriendo una
revisión sobre como establecer nuevos estándares para su comercialización.
A pesar del problema, todavía es prematuro hablar de un trigo
forrajero. Tampoco se piensa que las condiciones den para llegar
a esa instancia, aunque muchos recuerden que tres campañas atrás
las condiciones hicieron que se adoptara esta medida fuera de
estándar, cuando se dio un alto porcentaje de trigo brotado
en la zona Sur-Oeste de Buenos Aires. Lo lamentable es que a
pesar de los buenos cultivares de trigo que hay en Argentina,
destacados por su potencialidad, el rendimiento se ha visto
muy determinado por la condición climática de cada zona, donde
la limitación ecológica está fuertemente asociada con las diferencias
anuales registradas por la reiterada inestabilidad climática.
Ojos que no ven: Hace más de 20 años, el Instituto de
Clima y Agua del INTA Castelar, dio a conocer un estudio que
pronosticaba una prolongada estación húmeda para nuestra pampa.
En ella se hablaba de grandes temporadas con lluvias y las posibles
consecuencias para el desarrollo de algunos cultivos. La información
fue apoyada por el conocimiento de la Licenciada Estela Carballo
quién tomo esos datos y los investigó dándole un marco de referencia.
Aunque pocos lo notaron, el tema ya forma parte de las charlas
entre productores y técnicos cuando salen caminar un lote. Una
nueva tormenta, que por poco que parezca ya lleva mucho tiempo"
Extractado de los Boletines de la firma de Buenos Aires : GRANAR
SA que recomendamos consultar
INCERTIDUMBRE SOBRE LA
CALIDAD DE LOS TRIGOS
La
incertidumbre sobre la calidad del trigo que en pocos días
más comenzará a cosecharse en el sur de Santa Fe mantiene
en vilo a toda la cadena granaria. El exceso de lluvias y
el ataque del fusarium reinstalaron en el sector agrícola
los fantasmas de la campaña 93/94, cuando la Secretaría de
Agricultura se vio obligada a crear el standard de trigo forrajero
para atender la situación de productores que no podían colocar
la mercadería afectada masivamente por los hongos.
Si bien los primeros lotes cosechados en el norte del país
vienen mejor de lo que se esperaba, la alarma se enciende
a medida que la trilla avanza hacia el sur, alimentada por
los informes que dan cuenta de las complicaciones existentes
en el estado de los cultivos. En su último informe, la Secretaría
de Agricultura estimó una proyección de 17 millones de toneladas
para la presente campaña triguera. Se calcula que unas 4 millones
están vendidas, sobre un saldo exportable calculado en algo
más de 8 millones. Si el clima permite confirmar esa cifra,
y con qué calidad saldrá la mercadería cosechada, es una incógnita
que comenzará a develarse pronto.
El temor es que sea mucho el trigo que no alcance los estándares
establecidos por el Senasa. Entre un conjunto de parámetros,
el porcentaje de grano dañado es el que más influye para su
consideración como de Grado 1 (calidad superior), Grado 2
(base comercial) y Grado 3 (inferior calidad). Por fuera de
esa grilla, los compradores pueden negarse a recibir la mercadería,
lo cual genera no sólo complicaciones operativas sino, sobre
todo, un serio problema financiero a los vendedores. Enrique
Fernández, presidente de la Sociedad Gremial de Acopiadores,
señaló que entidades de la producción, cooperativas y acopios
iniciarán gestiones ante el Senasa y la Secretaría de Agricultura
para generar una flexibilización en las normas de calidad
y permitir, aunque sea, el recibo de la mercadería fuera de
standard. La idea es canalizarla a través de una suerte de
Grado 4, que contemplaría los descuentos correspondientes.
LAS ALTERNATIVAS
Los
puntos flojos que el mismo dirigente ubicó en este reclamo pasan,
primero,
por las exigencias de calidad de los compradores externos. Brasil,
el principal cliente argentino, ya intentó hace dos meses endurecer
las condiciones de importación del trigo argentino. Si bien
la medida fue suspendida, esta misma semana los funcionarios
del Senasa mantenían negociaciones en el país vecino para armonizar
los criterios de comercialización. La otra cuestión es qué hace
el comprador con el trigo Grado 4. "Una alternativa es mezclarlo
con trigo Grado 1 y sacar un grano que esté en condiciones,
pero hay que ver si hay suficiente mercadería de buena calidad
para hacerlo", señaló. El tema saltó el martes pasado durante
una reunión convocada por la Cámara Arbitral de Rosario para
armonizar criterios de recepción de la mercadería, siempre de
acuerdo a las normas establecidas por la Secretaría de Agricultura.
Se trataba de un encuentro "técnico" con otras cámaras y distintos
integrantes de la cadena que tradicionalmente se realiza cuando
se está al borde de la cosecha. Pero en esta ocasión, la presencia
masiva de productores y representantes de entidades de la comercialización
granaria desbordó el objetivo original.
Salvador Adamo, gerente de la Cámara rosarina, explicó que "durante
el encuentro surgió la preocupación sobre la calidad del trigo
que está por cosecharse y se armó un debate sobre la flexibilización
o no de esas normas". Sin embargo, aclaró que "el rol de
la cámara es oficiar de árbitro y hacer los análisis a pedido
de las partes que intervienen en una operación, pero no es la
que fija las normas, en la reunión quedó claro que cualquier
reclamo en ese sentido debe ser canalizado hacia el Senasa o
la Secretaría de Agricultura".
Aunque la mayoría de las operaciones se realizan sin necesidad
de recurrir a un arbitraje, por el laboratorio de análisis pasa
cada campaña un nivel de muestras que sirve de algún modo como
indicador. Sobre 3.363 muestras analizadas, que representan
unas 114.688 toneladas, provenientes del norte del país, los
resultados de este ciclo que se inicia fueron mejores de lo
previsto. El 25,72% resultó Grado 1, el 48,59% Grado 2 y
el 17,51% Grado 3. Sólo el 8,18% estaba fuera de standard.
Pero en pocos días más empieza la trilla en el sur de la provincia,
y es en esa instancia donde se presentan las dudas. "Sería muy
importante que los gremios interesados hagan urgentes presentaciones
ante las autoridades de la Secretaría de Agricultura, a los
fines de atender la situación planteada, porque si hay demoras
pasa lo que pasa siempre, las autoridades lo resuelven cuando
viene la producción del sur, y para ese entonces la cosecha
de nuestra zona ya habrá pasado", señaló el directivo de una
importante casa corredora.
Otra situación que preocupa al mercado pasa con las dificultades
que pueden presentarse para cumplir contratos ya pactados. Fuentes
de la plaza granaria local tienen visiones diferentes al respecto:
algunos piensan que más de uno tendrá que ir al sur de Buenos
Aires en busca de mercadería, otros piensan que la producción
será suficiente para que no haya problemas. Precisamente, la
gran cantidad de mercadería vendida presenta un problema frente
a los reclamos para flexibilizar los estándares de calidad,
ya que las condiciones en que se realizaron esas operaciones
son las que rigen actualmente.
Muchas gracias a Granar SA por estos informes. Visite su sitio:
www.granar.com.ar
Otras consulyas sobre el tema a:
Bolsa de Cereales de Bahia Blanca
iara@bcereales.bblanca.com.ar
INTA Anguil anguil@anguil.inta.gov.ar
INTA Bordenave sigbordenave@darragueira.com.ar
INTA Ascasubi ehilari@luronet.gov.ar
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En los ultimos años se viene produciendo un creciente deterioro en la calidad de los trigos de nuestra región. Remitir el problema únicamente a los factores climáticos adversos no nos parece convincente o por lo menos la única razón. En otras epocas hemos tenido problemas similares pero sin las mismas consecuencias. Creemos que lo que ha cambiado definitivamente es el nivel de exigencia y la solución es volver a trabajar con rigurosos criterios de calidad. Por eso, nos pareció atinado consultar a una de nuestras grandes expertas en el tema, la Ingeniera Liliana Cabodi, para poder evaluar dónde se originan los crecientes problemas que aquejan a las harinas. Tradicionalmente y durante muchos años, los trigos argentinos se caracterizaron por su bajo poder diastásico (Falling Number de alrededor de 400), en condiciones normales de formación y cosecha de la semilla. Además, los trigos tenían un periodo de"dormancia'' que daba una mayor seguridad a la espera en planta aún en los casos en que las condiciones climáticas durante la cosecha fueran adversas. La importancia que se le daba a la calidad de los trigos incidía en su mayor tolerancia a las adversidades. Con el paso del tiempo, se fue acentuando la busqueda de mayor productividad en las cosechas de manera tal de aumentar la rentabilidad. Sin embargo, esta comprensible ambición por la productividad no fue acompañada por la búsqueda de calidad generándose las subsiguientes consecuencias. En la actualidad las semillas disponibles en el mercado son poco tolerantes; cuando el clima es adverso en el momento de la cosecha (hecho cada vez más frecuente en todas las subregiones) se obtiene como resultado una abrupta caída del Falling Number e inclusive brotes prematuros en planta. A menudo, se oye decir que se trata de casos especiales y esporádicos que surgen como consecuencia del clima húmedo en tiempo de cosecha. Por el contrario, me animaría a decir que las problemáticas actuales seran de aquí en adelante muy comunes y frecuentes, no sólo por las cosechas húmedas (que la especie debería soportar sin poner su germen en actividad) sino también porque la semilla no tiene la "protección'' de ese período de''dormancia" antes aludido que retardaría la puesta en actividad del germen. En las actuales condiciones, aún estando en planta, si las condiciones del clima le son favorables el germen se "pone en marcha'' y prepara sus enzimas para germinar. Y aunque no llegue a producirse el brote, el Falling Number baja abruptamente en una semilla que, hasta a los ojos más entrenados, aparece como normal. Todo ésto ha aumentado la importancia del Falling Number como factor de comercialización ya que un bajo nivel de índice de caída significaría que nos encontramos frente a una harina con problemas. La consecuencia, es la necesidad indefectible de utilizar correctores artificiales que aumentan considerablemente el costo de las harinas a lo que se adiciona el problema de la elaboración de productos finales. Debido a las dificultades que acarrean los actuales trigos, la determinacion de la actividad Alfa-amilásica en los cereales y harinas se ha tornado indispensable. Es por eso que el instrumento que determina el Falling Number se ha convertido en un elemento fundamental no sólo para los acopiadores y molineros sino también para los panaderos. En resumen, nos parece importante el aumento de productividad que han conseguido nuestros trigos en los ultimos años; sin embargo creemos desacertado que la mayor rentabilidad se logre en detrimento de la calidad. Es imperativo volver a tener trigos de mayor tolerancia y un adecuado período de''dormancia''combinado con altos índices de productividad. Volver |